domingo, 6 de febrero de 2011

Los persas visitan Chile II

No sólo subtes hay en Santiago.
También hay edificios de una gran monumentalidad e imponente belleza como los de las universidades, ministerios y distintas instituciones. En la plaza de armas se destaca la Catedral y si caminan un poco mas podrán encontrar tal vez uno de los edificios mas emblemáticos de Santiago que es el Palacio de la Moneda cuya asepsia y cuidados actuales no pueden hacer olvidar que fuera bombardeado durante la heroica resistencia del presidente Salvador Allende
De nuestro recorrido por Santiago rescatamos la visita a una biblioteca pública en la que la sala de lectura es un café muy bien integrado con el parque circundante y atendido por una joven peruana con quien nos sentimos inmediatamente hermanados..
El museo de Bellas Artes fue tal vez lo que mas llamó nuestra atención tanto por su edificación como por la calidad de sus muestras. Nos fuimos de allí con la promesa incumplida de retornar al día siguiente y con la intención, cumplida, de almorzar en uno de los lugares de comida mas populares de Santiago como es la Vega chica donde la variedad gastronómica de gran cantidad de puestos es ofrecida a viva voz y de manera muy insistente por otros tantos mozos o empleados de cada uno de ellos.
Nuestra perplejidad ante esa situación tan extraña a nuestras costumbres fue vencida por una amable muchacha peruana por lo que, ademas de poder probar platos preparados a la manera de su país, nos propusimos, y esperamos que así sea, que nuestro próximo viaje sería precisamente a Perú.
Muy cerca de allí pero en la otra margen del río Mapocho, se encuentra el Mercado Central, imprescindible para la economía de los sectores mas populares tanto como las ferias callejeras que se instalan en diversos barrios durante distintos días de la semana.
A pocos metros de este mercado se encuentra uno de los bares mas genuinos de todo Santiago  que se lo conoce con el nombre de "La Piojera" y que, en una de mis incursiones en solitario por el centro de Santiago, tuve la ocasión de poder tomar en el mesón  (barra) un buen vaso de Chicha con un sandwich de pernil. Si bien es cierto que el lugar es visitado por gran cantidad de turistas de todas partes no deja de ser por ello un lugar muy auténtico  que me produjo un encanto particular que conservo de manera entrañable.

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