miércoles, 27 de enero de 2010

Chiche nórdico




Estas muchachas de Islandia esperan el chiche a la orilla de un arroyo. No podemos saber cuándo ocurrirá esto si es que efectivamente ocurre.
Jóna Thorvaldsdóttir es el fotógrafo (no intenten pronunciarlo) que también esperaba el chiche y el gesto sensual y despreocupado que logró captar le permitió al menos que su foto estuviera en el museo de su ciudad

lunes, 25 de enero de 2010

Guimarâes Rosa con sus gatos



Esta foto nos la manda de regalo Beatriz Actis y conjuga  nuestro amor por Brasil en uno de sus mas grandes escritores y los felinos, que parecen estar un poco remisos a la pose fotográfica aunque a don Joâo se lo ve bastante reposado.

Los persas improvisan

Cierta noche del año pasado fui a escuchar música al auditorio de la UNSL.
Confieso que no conocía a  quienes iban a tocar pero me sedujo la propuesta de escuchar un poco de jazz y la visita de un músico británico como invitado  junto con los músicos locales.
Al comenzar el espectáculo aparece un grandulón que empezó a castigar directamente el encordado del piano de cola con una vehemencia tal que uno temía que iba a terminar prendiendole fuego al  mejor estilo Jerry Lee Lewis pero a la vez se podía percibir con toda claridad que ese señor sabía muy bien lo que hacía y que nos ofrecía una energía desbordante sobre el escenario.
El uso del plural aquí es casi una convención porque los asistentes eramos escandalosamente pocos y eso creaba aún una mayor sensación de irrealidad. Pensé que el ámbito adecuado para lo que estabamos escuchando fuese tal vez un pub con mucho humo y mucha gente con un whisky o unas buenas birras.
Luego de esa performance en solitario continuó improvisando con el acompañamiento de un bajo y una batería hasta que llegó el momento de presentar al músico invitado británico que apareció tocando un saxo con un sombrero (no es ninguna metonimia, sin ese sombrero que llevaba ese hombre dudo que el efecto de tocar el saxo como lo hacía fuese el mismo) y además peló un tarogato, instrumento de viento de orígen húngaro que luego supe era como algo casi de culto entre quienes hacen libre improvisación.
Roi Maciaz en piano y saxo y George Haslam en saxo barítono y tarogato son los músicos a quienes me refiero y el video que van a ver es de uno de los mejores momentos de ese recital.
Esta forma de hacer música que me fascinó tanto no goza de gran popularidad e incluso es hasta resistida en ciertos medios musicales lo cual hace mas emocionante aún la decisión y necesidad de  generar estos encuentros entre músicos de distintas latitudes que comparten esta pasión.
Una cosa es muy cierta y es que quienes hacen libre improvisación no son ningunos improvisados sino músicos de un enorme profesionalismo.
Si bien no puedo hacer apreciaciones de orden estrictamente musical, si me interesa señalar que hay algo muy conmovedor en esta forma de interpretación y es que hace de cada toque una performance, un encuentro desde nuestras multiplicidades y un acceso a ese instante fugaz del momento  presente.
Roi Maciaz vive en San Luis y si andan por allí no se pierdan la experiencia de escucharlo en vivo.
Los que anden por Buenos Aires podrán escucharlo también en algunas ocasiones y seguramente pronto podremos tenerlo en Rosario.
En pocos dias mas George Haslam vendrá a la Argentina como lo viene haciendo desde hace 20 años según dice en su página web.
Disfruten de los poco mas de 10 minutos que dura el video en donde las diferencias se encuentran liberadas, en estado puro y no bajo la forma de variaciones sobre una base idéntica (v.gr. una partitura)



Para conocer un poco mas sobre estos dos músicos pueden visitar los siguientes enlaces:
http://www.georgehaslam.com/
http://roimaciaz-soundgalerie.blogspot.com/

sábado, 9 de enero de 2010

Los persas van de visita



Esta imagen la hemos "tomado prestada" de un magnífico blog de Rosario que es uno de mis preferidos. Su nombre  es "viajeros extraviados" y su autora, la escritora Beatriz Actis.
Podrán encontrar allí  textos  y fragmentos de algunos de sus libros, muy buena música y comentarios cuidadosamente seleccionados.
Es un blog sencillo técnicamente pero todos sus post evidencian la sensibilidad de su autora lo que hace de cada uno de ellos algo imperdible.
Esta foto de Klimt con gato fue postada cerca de fin de año y quedó en medio de dos muy buenos textos de la propia Beatriz.
No sólo seguiremos visitando este sitio sino que próximamente comentaré algunos de sus libros. (simplemente porque me gustan mucho)
 Si quieren ir de visita serán muy bien recibidos por su anfitriona
Beatriz Actis. Viajeros extraviados

Como los persas somos internacionales fuimos de visita a nosso amado Brasil donde hace tiempo sigo un blog de una importante artista plástica radicada allí pero de origen uruguayo y que también, como nosotros, adora los gatos
Además de encontrar imágenes de su obra podrán disfrutar de pequeños post también muy cuidados y todos ellos deliciosos.
Para ir a Tripolye siga este vínculo
http://tripolye.blogspot.com/
Queremos compartir aqui un texto de Drumond de Andrade, que es sólo una de las perlas que podrán encontrar en el blog

Alguém observou que cada vez mais o ano se compõe de 10 meses; imperfeitamente embora, o resto é Natal. É possível que, com o tempo, essa divisão se inverta: 10 meses de Natal e 2 meses de ano vulgarmente dito. E não parece absurdo imaginar que, pelo desenvolvimento da linha, e pela melhoria do homem, o ano inteiro se converta em Natal, abolindo-se a era civil, com suas obrigações enfadonhas ou malignas. Será bom.Então nos amaremos e nos desejaremos felicidades ininterruptamente, de manhã à noite, de uma rua a outra, de continente a continente, de cortina de ferro à cortina de nylon — sem cortinas. Governo e oposição, neutros, super e subdesenvolvidos, marcianos, bichos, plantas entrarão em regime de fraternidade. Os objetos se impregnarão de espírito natalino, e veremos o desenho animado, reino da crueldade, transposto para o reino do amor: a máquina de lavar roupa abraçada ao flamboyant, núpcias da flauta e do ovo, a betoneira com o sagüi ou com o vestido de baile. E o supra-realismo, justificado espiritualmente, será uma chave para o mundo. Completado o ciclo histórico, os bens serão repartidos por si mesmos entre nossos irmãos, isto é, com todos os viventes e elementos da terra, água, ar e alma. Não haverá mais cartas de cobrança, de descompostura nem de suicídio. O correio só transportará correspondência gentil, de preferência postais de Chagall, em que noivos e burrinhos circulam na atmosfera, pastando flores; toda pintura, inclusive o borrão, estará a serviço do entendimento afetuoso. A crítica de arte se dissolverá jovialmente, a menos que prefira tomar a forma de um sininho cristalino, a badalar sem erudição nem pretensão, celebrando o Advento. A poesia escrita se identificará com o perfume das moitas antes do amanhecer, despojando-se do uso do som. Para que livros? perguntará um anjo e, sorrindo, mostrará a terra impressa com as tintas do sol e das galáxias, aberta à maneira de um livro. A música permanecerá a mesma, tal qual Palestrina e Mozart a deixaram; equívocos e divertimentos musicais serão arquivados, sem humilhação para ninguém. Com economia para os povos desaparecerão suavemente classes armadas e semi-armadas, repartições arrecadadoras, polícia e fiscais de toda espécie. Uma palavra será descoberta no dicionário: paz. O trabalho deixará de ser imposição para constituir o sentido natural da vida, sob a jurisdição desses incansáveis trabalhadores, que são os lírios do campo. Salário de cada um: a alegria que tiver merecido. Nem juntas de conciliação nem tribunais de justiça, pois tudo estará conciliado na ordem do amor. Todo mundo se rirá do dinheiro e das arcas que o guardavam, e que passarão a depósito de doces, para visitas. Haverá dois jardins para cada habitante, um exterior, outro interior, comunicando-se por um atalho invisível. A morte não será procurada nem esquivada, e o homem compreenderá a existência da noite, como já compreendera a da manhã. O mundo será administrado exclusivamente pelas crianças, e elas farão o que bem entenderem das restantes instituições caducas, a Universidade inclusive. E será Natal para sempre.

Carlos Drummond de Andrade
Fonte: Texto extraido do livro Cadeira de Balanço